4 mar. 2011

No te rías, no te rías de la Bruja Avería

Nos mienten. Y descaradamente, cuando dicen que esta crisis está afectando a todos. Falso. Hay un sector que se está haciendo de oro. Y no, no me refiero a la clase política ni a los bancos que amontonan una tras otras las viviendas embargadas. Me refiero a aquellos que trabajan en las ciencias ocultas, blancas o negras. Y a varias noticias publicadas me remito.
Siempre me han atraído los fenómenos paranormales aunque si tengo que decantarme por como diría Mulder ‘believe or not believe’, no sabría qué decir. Nunca he sido de llevar amuletos y las ceremonias y aquelarres no las he visto más que en las películas.
Aún así y precedido el acto de una serie larguísima de acontecimientos a cada cual más nefasto, esta mañana me envalentoné y me fui a una tienda esotérica cuyos dueños, me merecen el máximo respeto y credibilidad. Tras hablar un rato y explicar la situación he salido ataviada con un par de artículos cuyos detalles me guardo.
Esto me ha hecho pensar que si yo, poco propensa a estas cosas, he acabado viendo una posibilidad a mi particular crisis en estas ciencias qué no hará una persona desesperada ante una enfermedad mortal o hijos que no puede alimentar.
Si uno está predispuesto a creer, puede pensar que la razón de sus males y más ahora que corren malos tiempos para todos, es extraterrenal y puede acabar haciendo como yo en el mejor de los casos, o en el peor acudiendo a presuntos brujos/as para que alejen de su vida toda negatividad y llenen su cuenta corriente.
Ahora bien. A quién acudes?.La oferta es tan amplia como incontable y la tarea de discernir un sacacuartos de un profesional, muy difícil. El pasado año acudí a unas jornadas que ofrecían desde sesiones de constelaciones familiares (a las que entré pensando que eran para ver las estrellas en familia y de cuya sala huí en un minuto…) hasta sesiones de Reiki o relajantes conciertos de cuencos tibetanos. Entré en una conferencia en la que un hindú cuyo nombre no recuerdo pero se suponía era una eminencia en su campo, defendía que todos y cada uno de nosotros estamos completamente predestinados por nuestro signo zodiacal. Aseguró sin parpadear, que todos los Virgo vivían en una gran casa. Sí, sí tal cual. Y añadió un ejemplo: “aquí en Marbella, he conocido muchos Virgo que, sin ser ricos, viven en una mansión porque son los cuidadores de las casas y como sus dueños vienen sólo unos meses en verano en realidad la casa es suya”. Se quedó tan a gusto. La conferencia no admitía turno de preguntas, si no le habría preguntado a ese buen hombre si es que entonces, no existen vagabundos regidos por Virgo o si en el continente africano los signos se reducen  a once.
Desplumamiento de pollos, patas de conejo, sangre de vírgenes, la Bruja Avería….más nos vale andar con cuidado porque una piedra o amuleto no puede hacernos ningún daño y hasta puede ejercer un efecto psicológico positivo pero pasar a palabras mayores sólo puede empeorar la situación. Porque si no existe el oscurantismo has perdido el tiempo y el dinero y si existe….mejor no acercarse a él.

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