9 jul. 2011

Se nos rompió el amor de tanto usarlo....

Ya lo decía la canción y.... menuda novedad. El amor y el resto de las cosas. Y es que, el comentario de una amiga el otro día, me hizo reflexionar sobre una cuestión tan básica como lógica: todo lo que se usa tiende a romperse. Ella se acercó y me dijo : "la verdad, he acabado los textos como he podido, porque si llamo al informático me la lía, siempre nos echa la culpa y estoy harta de aguantarle broncas, jolines pues si utilizamos los ordenadores todo el día, es normal que den problemas, no?". Me hizo sonreir. Sabía que tenía razón y que además era, como yo, una opositora firme del movimiento ´míralo pero no lo toques'. Una corriente formada por gente a las que presupongo pocas preocupaciones o quizás un exceso de materialismo o apego y que entran en furia si algún objeto se rompe, se avería o se pierde. Soy de natural despistada y como tal he tenido que aguantar muchísimas tonterías a estas alturas de la vida. La mayoría de las veces, la reacción de esta gente, me deja más sorprendida que otra cosa. No nos confundamos, no voy pegándole patadas a las cosas, la ropa me dura siglos y aunque pierdo muchas cosas, casi siempre es entre las cuatro paredes de mi casa. No hablo de propagar el ser un energúmeno. Hablo de que las cosas son eso, ni más ni menos. Si se rompen se reponen, si se averían se arreglan y si nunca les ha pasado nada....es que no sabes disfrutarlas.

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