4 feb. 2016

San Valentín 2.0

Hace dos meses que no escribo. Al menos por aquí. Estoy disculpada gracias al traslado de vuelta a casa y el consecuente terremoto social-emocional que ello supone. Ya semi-estabilizada, con un panorama mejor del esperado a la vista y reencontrada con los tópicos nacionales vuelvo a tener un rato para teclear. Sería fácil hablar de lo convulso de la situación del país, de cómo seguimos sin presidente más de mes y medio después de las elecciones o de cómo cada caso de corrupción destapado supera con creces al anterior. Pero la verdad, que no me apetece. Hoy voy a hablar de algo que ha venido saliendo en las conversaciones con mis amigos frecuentemente. El amor. O la falta de él. Se acerca San Valentín y estamos ideando una fiesta de esas para 'singles' y así poder hablar sobre aquellos que sí vivieron felices y comieron perdices. Y no, no es que no queramos al amor, es más bien que el amor no nos quiere a nosotros. Porque como todo hoy en día, también las relaciones se han modernizado y se han vuelto banales (si bien creo que hay reductos de esperanza en algunas parejas que conozco). Bienvenidos a las relaciones a golpe de whatsapp o mensaje de Meetic, Badoo o E-darling, bienvenidos al "no tengo tiempo" al "estoy muy ocupado trabajando para ser el mejor de los mejores" o al "no estoy listo".
Un reciente estudio demuestra que la llamada generación X es la más infecunda de los últimos 150 años en España. Han entrado ya en la cuarentena y lo de formar una familia les ha pillado entre crisis y crisis. Y claro, se les ha pasado el arroz. Y tiene sentido, cuando uno tiene que preocuparse por llegar a fin de mes, otras cosas que deberían ser esenciales y básicas en tu desarollo, pasan a un segundo plano.
Y sí además de un entorno hostil no ponemos de nuestra parte....pues pasa lo que pasa. Se nos van los valores y los puntos de anclaje. ¿O es que en tu lápida recordarán ese ascenso por que el que dejaste ir a esa persona?, ¿Te reconfortará tu mesa de oficina en una tarde de lluvia? (aquí incluyo melodramática banda sonora). Pues va a ser que no, no?. Así que hoy, en mi primer post de 2016 lo digo claro: somos muchos los que no queremos eso. Si hay más de nosotros ahí fuera silbar, no estáis solos.